Invitados al XVI European Congress for Integrative Medicine

COL·LAB ha recibido la invitación a participar del XVI European Congress for Integrative Medicine y el VI Congreso Nacional de Medicina Integrativa, realizado en Madrid (Noviembre 2024).

En esta ocasión hemos hecho especial hincapié en el rol de la Arquitectura en la salud social e individual, a través de los proyectos de viviendas cooperativas en cesión de uso.

Os dejamos aquí la Sinopsis de nuestra ponencia.

La vivienda tiene un impacto directo en la salud física y mental de las personas. Evaluando diferentes factores, es posible determinar la relación que existe en el binomio vivienda-salud. Los aspectos relevantes a considerar en esta evaluación serían: la asequibilidad económica, la seguridad habitacional según el régimen de tenencia, la calidad de los espacios del hogar, las condiciones materiales de la vivienda, el vínculo emocional con la misma, junto al entorno social y el contexto urbano. Si cada uno de los puntos enumerados fueran valorados de manera positiva, la vivienda tendría un impacto más que favorable en la salud de la personas.

Adoptando la visión de que la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, se considera que la relación vivienda-salud debería abordarse desde una perspectiva interdisciplinaria más amplia, ya que no depende solamente del sector asistencial médico. Aspectos como: formar parte de una comunidad elegida, vivir en edificios sanos y sostenibles, disfrutar de espacios comunitarios, además de compartir servicios y apoyo mutuo, deberían ser aspectos a tener en cuenta en la evaluación de la salud.

Es por ello que se explora una forma alternativa de vida basada en el modelo de vivienda cooperativa en cesión de uso, porque su fórmula logra el tan ansiado objetivo del bienestar. Este modelo se caracteriza por la propiedad colectiva y auto-gestionada del complejo residencial. A cambio, se efectúa una aportación inicial (retornable) y se abona una cuota mensual por el derecho al uso vitalicio de la vivienda, a un precio por debajo de los del mercado. Este modelo de vivienda y convivencia está constituido por un número no muy elevado de unidades residenciales autónomas y privadas, sumadas a espacios comunitarios. Las características arquitectónicas y la distribución física de los espacios, están específicamente diseñadas para favorecer el encuentro, mejorar la calidad de vida, garantizar una estabilidad económica y residencial, en un proyecto de vida a largo plazo. Todo esto se traduce en una mayor interacción, un apoyo social más amplio y un envejecimiento activo, reduciendo así el aislamiento social.

Estas cooperativas generan un fuerte significado emocional y social: las personas usuarias participan de forma democrática en las decisiones y experimentan un alto sentido de pertenencia al grupo. Los proyectos arquitectónicos son a medida y personalizados para satisfacer las necesidades de los colectivos que los promueven, fomentando el compromiso común, la solidaridad y los cuidados, consiguiendo gran cohesión entre las personas residentes.

La vivienda necesita adquirir un estatus más amplio que la condición ya reconocida como Derecho Humano Fundamental, debido a su impacto en las relaciones sociales y por consiguiente en el avance de la salud y el bienestar.

Enlace al VÍDEO de la conferencia.